Oferta: 6 fuets por 25€ y 10 fuets por 40€
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La versión más noble del fuet con sabor a paté. Pato de verdad, no cerdo.
Lleva paté de hígado de pato integrado en el fuet — no de cerdo, como otros productos similares. Y esa diferencia se nota desde el primer bocado. El pato aporta un sabor más fino, más profundo, ligeramente más dulce, con esa untuosidad noble que la cocina francesa lleva siglos perfeccionando. Es un fuet que eleva la idea del paté a otro nivel.
Si tienes en mente el sabor del foie de los bocadillos clásicos, este es su primo elegante: la misma familia gastronómica, pero con carne noble. Y se nota.
La historia detrás de este fuet
Este fuet llegó a nuestro catálogo en una tanda muy importante — junto al fuet de toro, queso de cabra, queso azul, nueces y boletus. Aquellos sabores marcaron un momento clave en Impero Fuet, cuando entendimos algo fundamental sobre nuestro oficio.
Hasta entonces, elaborábamos todos los fuets de la misma manera: la carne curada por dentro y el sabor recubriéndolo por fuera. Funcionaba bien para sabores intensos. Pero había sabores más sutiles, más nobles — el pato es uno de ellos — que pedían otro tratamiento.
Así que cambiamos el método: empezamos a mezclar el ingrediente (el paté de pato, en este caso) con la carne por dentro, en vez de recubrir. Esa decisión técnica, que parece menor, transforma completamente el resultado. El sabor se integra, se asienta, deja de ser un "añadido" para convertirse en parte de la propia identidad del fuet. Por eso este fuet de pato sabe como sabe.
¿Para quién es?
Para los amantes de la cocina francesa — los que aprecian un buen paté, un magret, un confit. Para los gourmets curiosos que quieren probar una versión más fina del clásico fuet con paté. Para regalar a alguien que sabe distinguir lo bueno — funciona como detalle gastronómico cuidado. Y para quien valora el método de elaboración y no solo el ingrediente — porque aquí el oficio se nota.
Cómo disfrutarlo
Cortado fino, a temperatura ambiente — el paté de pato necesita su tiempo para abrirse. Como bebida, vinos tintos con cuerpo medio funcionan muy bien: un crianza de Rioja, un Burdeos joven, un tinto del Languedoc. Si prefieres blanco, un chardonnay con barrica acompaña con elegancia — los blancos sin presencia se quedan cortos. La cerveza tipo ale tostada también encaja.
En tabla, úsalo como punto de calidad — entre sabores más fuertes destaca por contraste de finura, no de intensidad. Combina muy bien con mermeladas suaves (higo, ciruela), con quesos cremosos (brie, camembert) y con un buen pan rústico tostado. Y un consejo: prueba un trozo con un toque de mostaza antigua — el cruce con la tradición francesa es delicioso.
Por qué este destaca en nuestros sabores
Dentro de nuestros más de 28 sabores de fuet artesanal de Vic, el de pato es uno de los emblemas de nuestra apuesta por la especialización. Junto al fuet de toro, queso de cabra, queso azul, nueces y boletus, forma parte de la familia de sabores que cambió nuestra forma de elaborar. Si quieres descubrir qué pasa cuando una marca decide tratar cada sabor como se merece — y si te gusta el pato — este fuet te va a encantar.
